Caracas, Venezuela, 24 de febrero de 2026. El gobierno de Venezuela denunció ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lo que calificó como una agresión de potencias occidentales que buscan imponer un cambio de régimen en el país.
Durante su intervención en foros internacionales, el canciller venezolano señaló que las sanciones y medidas coercitivas aplicadas contra la nación sudamericana constituyen una forma de agresión económica que afecta directamente a la población y vulnera la soberanía nacional.
El funcionario sostuvo que estas acciones tienen como objetivo presionar políticamente al Estado venezolano mediante el debilitamiento de su economía y el impacto en los derechos humanos de los ciudadanos.
La denuncia se presentó en el contexto de las tensiones internacionales que enfrenta el país tras sanciones y presiones externas, las cuales Caracas considera parte de una estrategia para forzar cambios políticos internos.
El gobierno venezolano reiteró ante el organismo internacional su llamado a respetar el derecho internacional y la soberanía de los Estados, al tiempo que pidió el cese de las medidas que, afirmó, afectan el bienestar de su población.