Ciudad de México, 30 de marzo de 2026. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que podría “destruir por completo” la isla de Jar, principal terminal petrolera de Irán, en caso de que no se alcance pronto un acuerdo para poner fin al conflicto en Medio Oriente y se reabra el estratégico estrecho de Ormuz. La declaración se da en medio de una escalada de tensiones y de negociaciones inciertas entre ambas naciones.
La isla de Jar es un punto clave para la exportación de petróleo iraní, por lo que una eventual ofensiva contra esa infraestructura tendría repercusiones directas en el mercado energético global. El conflicto, iniciado a finales de febrero tras ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha generado ya impactos en el comercio internacional, particularmente por el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del suministro mundial de hidrocarburos.
En paralelo, continúan los enfrentamientos en la región, con bombardeos israelíes sobre territorio iraní y operaciones militares en países vecinos como Líbano, donde se ha intensificado la ofensiva contra el grupo Hezbollah, aliado de Teherán. Estas acciones han elevado el número de víctimas y ampliado el alcance del conflicto.
Asimismo, ataques recientes contra infraestructura energética en Irán han provocado afectaciones como apagones en distintas zonas, aunque autoridades iraníes aseguran que la red eléctrica se mantiene estable pese a los daños.
El escenario se mantiene sin señales claras de desescalada, mientras persisten las advertencias de nuevas acciones militares y la presión internacional para alcanzar un acuerdo que permita frenar el conflicto y estabilizar la región.