Washington, 23 de julio de 2026. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pondrá en marcha este viernes una nueva ronda de aranceles dirigidos a las importaciones provenientes de alrededor de sesenta países, incluido México, una vez que concluya la vigencia del gravamen temporal del diez por ciento aplicado durante los últimos meses. La medida busca mantener la política comercial de la Casa Blanca tras la anulación judicial de los aranceles generales impuestos previamente. 

Los nuevos aranceles estarán sustentados en la Sección 301 de la Ley de Comercio de Estados Unidos y se justificarán bajo el argumento de que varios socios comerciales no aplican de manera efectiva medidas para impedir la importación de bienes elaborados mediante trabajo forzoso, lo que, según Washington, genera condiciones desiguales para los productores estadounidenses. 

De acuerdo con la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, los países que cuentan con legislación y mecanismos efectivos para combatir el trabajo forzoso enfrentarán un arancel del diez por ciento, mientras que aquellos que, a juicio de las autoridades estadounidenses, no cumplan con esos criterios podrían recibir gravámenes de hasta doce punto cinco por ciento. México figura entre las naciones sujetas al esquema del diez por ciento. 

La decisión se produce mientras continúan las negociaciones entre México y Estados Unidos sobre diversos temas comerciales, incluida la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). El gobierno mexicano ha señalado que las exportaciones amparadas por el tratado mantendrán un trato preferencial y que el impacto se concentraría en los productos que no cumplen con las reglas de origen establecidas en el acuerdo comercial.