Ciudad de México, 6 de abril de 2026. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comparó al primer ministro británico, Keir Starmer, con Neville Chamberlain, en alusión a su negativa de sumarse a acciones militares contra Irán, en medio de la creciente tensión internacional por el conflicto en Medio Oriente. La declaración fue realizada durante un acto en la Casa Blanca, donde criticó la postura del gobierno británico y advirtió que no se debe repetir una política de “apaciguamiento”. 

El señalamiento ocurre luego de que Starmer reiterara que Reino Unido no participará en operaciones ofensivas y que priorizará sus intereses nacionales, lo que ha generado fricciones con Washington en el contexto de una guerra que ya suma varias semanas. 

En paralelo, Trump intensificó sus advertencias hacia Irán al asegurar que podría lanzar ataques de gran escala si no se alcanza un acuerdo en el corto plazo, incluyendo acciones contra infraestructura estratégica del país. El mandatario incluso planteó la posibilidad de una ofensiva que afecte severamente al territorio iraní si no se cumplen sus demandas. 

Estas declaraciones se dan en un escenario de creciente escalada bélica, con intercambios de amenazas entre ambos países y preocupación internacional por las posibles consecuencias humanitarias y económicas de un conflicto prolongado en la región. 

La postura de Trump y las diferencias con aliados europeos reflejan un endurecimiento del discurso y una mayor presión diplomática y militar sobre Irán, mientras continúan las negociaciones indirectas sin señales claras de una solución inmediata.