Washington, D.C., 14 de julio de 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio marcha atrás a su propuesta de imponer un cobro por el tránsito de embarcaciones en el estrecho de Ormuz y anunció que, en su lugar, buscará concretar acuerdos comerciales y de inversión con los países del Golfo Pérsico. El mandatario aseguró que esta decisión es resultado de conversaciones productivas con líderes de la región y que generará mayores beneficios económicos para Estados Unidos.
Trump explicó que los acuerdos con las naciones del Golfo sustituirán el plan de aplicar un peaje a los buques que cruzan esta ruta marítima estratégica, una medida que había anunciado apenas un día antes y que provocó preocupación entre gobiernos, navieras y organismos internacionales por su posible impacto en el comercio mundial.
Pese al cambio de estrategia, el presidente estadounidense reiteró que mantendrá una postura firme frente a Irán y confirmó que continuará el bloqueo a embarcaciones vinculadas con puertos o mercancías iraníes. Además, insistió en que Estados Unidos garantizará la libre navegación en el estrecho de Ormuz para el resto del tráfico marítimo internacional.
Por su parte, Irán sostuvo que conserva el derecho de controlar el estrecho de Ormuz y de establecer cobros por los servicios que presta a las embarcaciones que transitan por esa zona, postura que mantiene el desacuerdo entre ambos países sobre el control de uno de los corredores energéticos más importantes del mundo.
El cambio de postura de Trump fue bien recibido por los mercados internacionales, ya que contribuyó a moderar el incremento en los precios del petróleo y redujo parte de la incertidumbre generada por las tensiones en Medio Oriente. Sin embargo, analistas consideran que el conflicto entre Estados Unidos e Irán continúa representando un riesgo para la estabilidad del comercio y del suministro energético mundial.