Caracas, Venezuela; 13 de diciembre de 2025. Trabajadores de Petróleos de Venezuela se declararon en alerta máxima ante posibles actos de sabotaje contra instalaciones estratégicas de la industria petrolera, luego de que autoridades y sindicatos advirtieran sobre amenazas dirigidas a afectar la producción y el suministro de crudo en el país.
De acuerdo con reportes oficiales, las alertas se activaron tras detectar movimientos irregulares y mensajes que apuntan a intentos de desestabilización, por lo que se reforzaron los protocolos de seguridad en refinerías, campos petroleros, oleoductos y centros de distribución.
Representantes sindicales señalaron que los trabajadores han asumido un papel activo en la vigilancia y protección de las instalaciones, organizando guardias permanentes y coordinándose con cuerpos de seguridad del Estado para prevenir cualquier daño a la infraestructura.
Las autoridades venezolanas advirtieron que un eventual sabotaje tendría consecuencias directas en la economía nacional, al tratarse de un sector clave para el ingreso de divisas y el funcionamiento de programas sociales, por lo que llamaron a cerrar filas en defensa de la industria energética.
En pronunciamientos públicos, voceros del gobierno señalaron que estos riesgos se presentan en un contexto de tensiones políticas y presiones externas, y acusaron a sectores opositores y actores extranjeros de buscar afectar la estabilidad del país mediante acciones encubiertas.
Trabajadores de distintas regiones petroleras del país manifestaron su respaldo a las medidas de protección y reiteraron su compromiso con mantener operativas las instalaciones, subrayando que la defensa de Petróleos de Venezuela es también la defensa del empleo y la soberanía nacional.
Analistas consultados señalaron que la situación refleja la fragilidad de la infraestructura petrolera, que enfrenta retos técnicos y financieros, por lo que cualquier incidente podría tener impactos inmediatos en la producción y en el mercado interno de combustibles.
Mientras continúan las labores de vigilancia, sindicatos y autoridades insistieron en la necesidad de mantener la unidad y la comunicación constante para evitar incidentes, al tiempo que reiteraron que permanecerán en alerta ante cualquier intento de sabotaje contra la principal industria del país.