Ciudad Juárez, Chihuahua, 9 de junio de 2026.- La Torre Centinela, proyecto insignia de seguridad impulsado por la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, enfrenta crecientes cuestionamientos debido a retrasos en su construcción, presuntas irregularidades administrativas y señalamientos relacionados con la participación de agencias estadounidenses en tareas de seguridad dentro de la entidad.
Concebida como el centro de operaciones de la estrategia estatal de inteligencia y videovigilancia, la torre fue adjudicada mediante un contrato plurianual por 4 mil 700 millones de pesos a la empresa israelí Seguritech Privada. Sin embargo, la obra acumula más de dos años de retraso respecto a la fecha original de conclusión, prevista para enero de 2024.
De acuerdo con la investigación publicada por La Jornada, la construcción inició en agosto de 2022, pero las licencias municipales de uso de suelo y construcción fueron otorgadas hasta marzo y mayo de 2026, respectivamente, lo que ha generado dudas sobre la regularidad de los permisos durante gran parte del desarrollo del proyecto.
La polémica se intensificó tras el reciente escándalo por la participación de agentes de la Central Intelligence Agency en operativos antidrogas realizados en Chihuahua. El caso salió a la luz después del accidente ocurrido en la Sierra Tarahumara en el que murieron agentes estadounidenses y funcionarios estatales, situación que abrió un debate sobre la posible injerencia extranjera en tareas de seguridad pública dentro del estado.
Diversos actores políticos han cuestionado el alcance del proyecto Centinela, señalando que la concentración de información estratégica y sistemas de inteligencia en una sola infraestructura requiere mayores mecanismos de transparencia y rendición de cuentas. Mientras tanto, el gobierno estatal sostiene que la plataforma permitirá fortalecer el combate al crimen organizado mediante tecnología avanzada, centros de monitoreo y miles de cámaras conectadas en todo el territorio chihuahuense.
La Torre Centinela se ha convertido también en un tema de confrontación política rumbo a la elección de gobernador de 2027, en un contexto donde el PAN y Morena ya han comenzado a perfilar sus estrategias electorales en una de las entidades más disputadas del país.