Estados Unidos, 16 de febrero de 2026. Un sistema de tormentas azotó el sureste del país durante el fin de semana, provocando alertas de tornado en los estados de Misisipi y Luisiana, antes de desplazarse hacia zonas de Georgia y Florida, justo cuando el noreste comenzaba a recuperarse tras varias semanas de frío extremo.

Algunas de las tormentas más intensas se registraron cerca de Lake Charles, donde los fuertes vientos volcaron un remolque para caballos y un carro alegórico de Mardi Gras, causaron daños en una pasarela de embarque de un aeropuerto y lanzaron el toldo metálico de una vivienda contra líneas eléctricas. Los desperfectos fueron documentados por personal del Servicio Meteorológico Nacional durante recorridos de inspección.

La dependencia informó además que postes de electricidad se partieron y cayeron cerca de las localidades de Jena, Cheneyville y Donaldsonville, en Luisiana, lo que generó interrupciones en el suministro y afectaciones a la infraestructura.

Aunque no se reportaron muertes ni lesiones graves, los informes de daños continuaron conforme el sistema avanzaba hacia el sur de Georgia y el noroeste de Florida, regiones que permanecieron bajo aviso de tornado durante el domingo.

Las tormentas ocasionaron cortes de energía en distintos puntos del sur, aunque en menor escala que los provocados por las tormentas de hielo del mes pasado en el norte de Misisipi y en Nashville, Tennessee. De acuerdo con la plataforma PowerOutage.us, miles de usuarios seguían sin electricidad en Florida, Luisiana, Kentucky y Virginia hacia la tarde del domingo.

Mientras tanto, el noreste del país comenzó a descongelarse tras un periodo prolongado de frío inusualmente intenso. En Boston, las temperaturas se ubicaron la semana pasada casi 14 grados Celsius por debajo del promedio de febrero, encaminando a la ciudad a su invierno más frío en más de una década, aunque el pronóstico indica un gradual ascenso térmico.

En la costa oeste, gran parte de California se preparaba para la llegada de una fuerte tormenta invernal, con previsión de lluvias intensas, vientos severos y nevadas en zonas montañosas. En el área de San Francisco, se anticipó un aumento en el riesgo de inundaciones conforme se intensificaran las precipitaciones.

Los meteorólogos advirtieron que la región de la Sierra Nevada, incluidas las estaciones de esquí cercanas a Lake Tahoe, podría recibir hasta dos metros de nieve antes del miércoles. Jacob Spender, del Servicio Meteorológico Nacional en Sacramento, llamó a la población a extremar precauciones y contar con equipos de seguridad invernal.

Más al sur, residentes del área de Los Ángeles, en vecindarios afectados por incendios forestales el año pasado, permanecían bajo alerta de evacuación ante el riesgo de deslaves y flujos de lodo. La alcaldesa Karen Bass informó que se activaron protocolos de emergencia para responder de manera inmediata ante cualquier contingencia.