Ciudad de México; 11 de febrero de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo expresó su **desaprobación por la presencia en México de la funcionaria de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Rosa María Payá, al considerar que su visita tuvo como finalidad promover acciones contra el gobierno de Cuba en lugar de cumplir con la función institucional de la comisión, la cual, dijo, es atender denuncias y quejas relacionadas con derechos humanos sin adoptar posturas políticas.
Sheinbaum señaló que si una representante de la CIDH actúa “en nombre de la Comisión no puede militar a favor de una u otra causa, sino revisar si hay quejas” sobre violaciones a derechos humanos, y que al enterarse de la visita solicitó información a la Secretaría de Relaciones Exteriores sobre el motivo de la estancia.
En su intervención durante la conferencia matutina, la mandataria rechazó apelaciones a medidas como el artículo 33 de la Constitución —que permite la expulsión de extranjeros por actividades políticas en México— pero aclaró la importancia de informar a la población sobre la naturaleza de dichas visitas y abordar la difusión de versiones falsas en plataformas digitales, en particular cuando hay campañas sistemáticas que, a su juicio, buscan descalificar al gobierno y su movimiento con información errónea. Sheinbaum afirmó que no censurará a nadie, pero sí confrontará versiones cuando haya evidentes falsedades en lo difundido, con el fin de evitar que percepciones erróneas se arraiguen entre la ciudadanía.