Ciudad de México, 18 de mayo de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum instruyó a Petróleos Mexicanos y a la Comisión Federal de Electricidad revisar los casos de jubilados que aseguran haber sido afectados de manera indebida por la reforma impulsada para eliminar las llamadas “pensiones doradas” en empresas del Estado. La mandataria afirmó que, si existieron errores en la aplicación de los recortes, éstos deberán corregirse conforme a lo establecido en la Constitución. 

Durante una gira reciente y tras diversas protestas de ex trabajadores de Pemex y CFE, Sheinbaum señaló que pidió información detallada sobre cuántas personas tuvieron reducciones en sus pensiones y cuál fue el monto afectado. Explicó que la reforma estaba dirigida a limitar percepciones consideradas excesivas, pero insistió en que ningún ajuste debía vulnerar derechos adquiridos legalmente. 

La presidenta sostuvo que el objetivo de la reforma es combatir privilegios y evitar pensiones elevadas financiadas con recursos públicos, aunque reconoció que podrían existir casos de trabajadores con décadas de servicio que hayan resultado afectados de forma injusta. “Tiene que ser lo que dice la Constitución, si hay algún error se tiene que corregir”, expresó. 

En semanas recientes, jubilados de ambas empresas realizaron manifestaciones en la Ciudad de México para denunciar que la reforma tendría efectos retroactivos y reduciría considerablemente sus ingresos. Los inconformes argumentaron que sus pensiones fueron obtenidas conforme a la ley y derivan de convenios laborales establecidos tras años de servicio. 

El gobierno federal reiteró que revisará los expedientes reportados por los trabajadores y sostuvo que cualquier ajuste deberá apegarse al marco constitucional y respetar la certeza jurídica de las personas jubiladas.