Xalapa, Veracruz, 8 de junio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que México no puede dar marcha atrás en las transformaciones iniciadas en 2018 y llamó a las nuevas generaciones a continuar impulsando los cambios que, aseguró, han permitido construir un país distinto al que prevaleció durante décadas de políticas neoliberales. Durante una asamblea del programa Jóvenes Construyendo el Futuro realizada en el Museo Kaná de la capital veracruzana, sostuvo que aún falta mucho por hacer, pero enfatizó que el rumbo emprendido por la Cuarta Transformación debe mantenerse.
Ante cientos de jóvenes, la mandataria recordó que durante los gobiernos neoliberales gran parte de la población sufrió las consecuencias de la falta de oportunidades, especialmente las juventudes, a quienes se les cerraron espacios educativos y laborales. Señaló que fue el pueblo de México quien decidió cambiar ese modelo y abrir una nueva etapa en la vida pública del país.
Sheinbaum también contrastó la situación actual con etapas del pasado, particularmente con el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, al que calificó como uno de los más represivos en la historia nacional. Afirmó que en aquella época las manifestaciones de estudiantes, maestros y otros sectores sociales eran respondidas con represión, mientras que hoy existe una realidad diferente en la que se privilegia la participación y el ejercicio de las libertades.
Durante su intervención, relató aspectos de su trayectoria personal y de su participación en movimientos estudiantiles, al tiempo que convocó a los asistentes a sentirse orgullosos de ser mexicanos y a luchar siempre por su país. Asimismo, destacó que su administración trabaja para ampliar los espacios en escuelas públicas y garantizar que los jóvenes tengan alternativas de estudio y desarrollo, alejándolos de entornos delictivos y fortaleciendo su integración social.
En el acto se informó que, desde su creación, el programa Jóvenes Construyendo el Futuro ha beneficiado a millones de personas mediante apoyos económicos equivalentes a un salario mínimo y acceso a seguridad social, consolidándose como una de las principales estrategias gubernamentales para impulsar la capacitación laboral y la inclusión de las juventudes.