Ciudad de México, 17 de junio de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum urgió a abrir una discusión nacional sobre el uso de teléfonos celulares, redes sociales e inteligencia artificial entre niñas, niños y adolescentes, al considerar que el uso excesivo de estas tecnologías puede afectar la salud mental, el aprendizaje y la convivencia social. La mandataria señaló que es necesario analizar mecanismos de regulación y orientación que permitan proteger a los menores sin afectar derechos fundamentales como la libertad de expresión. 

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que solicitó a la Secretaría de Educación Pública realizar consultas con madres y padres de familia para conocer su opinión sobre posibles medidas relacionadas con el uso de celulares en escuelas, así como sobre el impacto de la inteligencia artificial y las plataformas digitales en la formación de los menores. La presidenta indicó que el debate debe involucrar a toda la sociedad y no limitarse únicamente al ámbito gubernamental. 

La titular del Ejecutivo destacó que los teléfonos móviles y las herramientas digitales son útiles para la comunicación, la educación y diversas actividades productivas, pero advirtió que su uso sin límites puede generar problemas de ansiedad, afectar el rendimiento académico y modificar las dinámicas de convivencia entre los jóvenes. Por ello, consideró necesario establecer recomendaciones y posibles regulaciones que promuevan un uso responsable de estas tecnologías. 

Respecto a la inteligencia artificial, Sheinbaum señaló que eventualmente deberá existir una regulación que garantice transparencia en el funcionamiento de los algoritmos y permita a las personas identificar cuándo un contenido ha sido generado mediante esta tecnología. También expresó preocupación por el uso fraudulento de herramientas de IA para difundir información falsa o engañosa, por lo que insistió en la importancia de construir un marco normativo que proteja a la ciudadanía. 

La presidenta aclaró que su propuesta no busca imponer censura ni prohibiciones generalizadas, sino fomentar una discusión informada sobre los efectos de las nuevas tecnologías en la sociedad, especialmente entre la población infantil y adolescente, con el objetivo de promover entornos digitales más seguros y saludables.