Ciudad de México, 25 de febrero de 2026. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que el próximo lunes enviará al Congreso su iniciativa de reforma electoral, la cual —dijo— es un compromiso con el pueblo y busca eliminar privilegios dentro del sistema político.

La mandataria señaló que la propuesta ya no tendrá cambios y advirtió que quienes decidan mantener la lista de representación proporcional serán señalados por la ciudadanía. Además, explicó que los recursos que se reduzcan al gasto electoral, estimados entre 12 mil y 13 mil millones de pesos, se destinarían a áreas como salud y educación, “sin despilfarros”.

Sheinbaum afirmó que partidos aliados como el PT y el PVEM han manifestado su interés en conservar “la lista de las cúpulas de los partidos”, pero sostuvo que su gobierno está obligado a enviar una iniciativa acorde con lo que ha defendido. Subrayó que con su propuesta todos los aspirantes deberán salir a territorio a buscar el voto popular y no esperar un lugar asegurado en listas plurinominales.

Al ser cuestionada sobre un posible rompimiento con partidos aliados, indicó que esa decisión corresponde a Morena, pero reiteró que como presidenta debe presentar lo que considera que demanda la ciudadanía. Asimismo, aseguró que la reforma no pretende quitar autonomía al Instituto Nacional Electoral, sino reducir su presupuesto y aplicar austeridad republicana.

La mandataria explicó que, de aprobarse la iniciativa, se mantendría el número actual de 500 diputados: 300 de mayoría relativa y 200 asignados de acuerdo con la proporción de votos de cada partido, incluidos ocho representantes elegidos por mexicanos en el exterior. En el caso del Senado, planteó eliminar la representación proporcional para que quienes busquen un escaño deban obtener el voto popular en las entidades.

También insistió en que en México existe un exceso de gasto en procesos electorales y en los organismos comiciales, por lo que su propuesta contempla recortes al presupuesto del Instituto Nacional Electoral y de los organismos públicos locales electorales, así como medidas de fiscalización, prohibición de reelección y nepotismo.

Sheinbaum añadió que la iniciativa incorpora elementos de democracia participativa, como la posibilidad de que la ciudadanía decida mediante mecanismos de consulta —incluso con votación electrónica— el destino de ciertos recursos públicos en sus municipios.

Finalmente, aseguró que, si la reforma no se aprueba, no lo considerará un fracaso, pues sostuvo que su gobierno habrá cumplido con presentar la propuesta basada en principios y en lo que —dijo— reflejan consultas y encuestas sobre la demanda ciudadana.