Ciudad de México, 21 de mayo de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el movimiento de la Cuarta Transformación rompió desde 2018 los supuestos pactos criminales que existían entre autoridades y grupos delictivos en administraciones pasadas, luego de las recientes declaraciones y cuestionamientos surgidos desde Estados Unidos sobre presuntos vínculos entre políticos mexicanos y el crimen organizado.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria rechazó que su gobierno mantenga acuerdos con organizaciones criminales y sostuvo que actualmente existe una estrategia distinta basada en la atención a las causas sociales, el fortalecimiento institucional y la coordinación en materia de seguridad. Sheinbaum señaló que administraciones anteriores permitieron una relación de complicidad entre autoridades y delincuencia organizada, particularmente durante el periodo de la llamada guerra contra el narcotráfico.

La presidenta insistió en que su gobierno mantiene una política de cero impunidad y afirmó que la actual administración no protege a ningún grupo criminal. También destacó que las instituciones de seguridad trabajan de manera coordinada para reducir la violencia y combatir las estructuras delictivas en distintas regiones del país.

Las declaraciones ocurren en medio de la tensión política generada por investigaciones y señalamientos en Estados Unidos relacionados con el crimen organizado y actores políticos mexicanos, tema que ha provocado reacciones tanto del gobierno federal como de la oposición y diversos sectores sociales.