Ciudad de México, 9 de junio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el gobierno del expresidente Felipe Calderón mantuvo una relación de colaboración con el Cártel de Sinaloa y sostuvo que la llamada “guerra contra el narcotráfico” fue utilizada para favorecer a esa organización criminal en detrimento de otros grupos delictivos. Las declaraciones fueron realizadas durante su conferencia matutina al referirse a recientes investigaciones por corrupción vinculadas con exmandos de la desaparecida Policía Federal. 

La mandataria señaló que existen elementos suficientes para sostener que durante aquella administración hubo una asociación entre autoridades federales y el grupo criminal sinaloense. “Más que una guerra contra el narco, decidieron asociarse a un cártel”, afirmó, al insistir en que su gobierno no actuará de esa manera frente a ninguna organización delictiva. 

Sheinbaum relacionó sus declaraciones con los casos de corrupción que involucraron a altos funcionarios de seguridad de ese sexenio, particularmente al exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, quien fue condenado en Estados Unidos por delitos relacionados con narcotráfico y delincuencia organizada. La presidenta reiteró que no debe olvidarse que quien encabezó la estrategia de seguridad de Calderón terminó siendo señalado por colaborar con grupos criminales. 

La titular del Ejecutivo también defendió la estrategia de seguridad de los gobiernos de la Cuarta Transformación y rechazó los señalamientos que buscan equiparar a las administraciones recientes con el periodo calderonista. Argumentó que la diferencia fundamental radica en que su gobierno combate a todas las organizaciones criminales sin favorecer a ninguna de ellas. 

Las declaraciones se producen en medio de un debate político marcado por acusaciones provenientes de Estados Unidos contra funcionarios y exfuncionarios mexicanos, así como por la discusión sobre la cooperación bilateral en materia de seguridad. En los últimos días, Sheinbaum ha insistido en que existen campañas para desacreditar a su gobierno y ha reivindicado la defensa de la soberanía nacional frente a presuntas injerencias externas. 

La polémica reaviva las discusiones sobre la estrategia de seguridad implementada entre 2006 y 2012, periodo en el que el gobierno federal desplegó a las Fuerzas Armadas en tareas de combate al narcotráfico. Años después, el juicio y condena de García Luna en Estados Unidos se convirtió en uno de los principales argumentos utilizados por los gobiernos de Morena para cuestionar la actuación de la administración de Felipe Calderón en materia de seguridad pública.