Ciudad de México, 9 de junio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que existe una campaña en contra de su administración impulsada por sectores de ultraderecha de México y Estados Unidos, cuyo objetivo, sostuvo, es deteriorar la relación bilateral entre ambos países y desacreditar al gobierno mexicano mediante la difusión de información falsa y ataques políticos.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que no considera que estas acciones provengan directamente de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, sino de grupos políticos e ideológicos que se oponen a su proyecto de gobierno. Según explicó, dichos sectores buscan generar confrontación entre ambas naciones y afectar la cooperación que mantienen en diversos temas.
Sheinbaum hizo estas declaraciones al referirse a versiones difundidas en medios de comunicación sobre presuntas restricciones migratorias contra gobernadores mexicanos y otros señalamientos dirigidos a integrantes de la Cuarta Transformación. La presidenta consideró positivo que recientemente se hayan desmentido algunas de esas informaciones, aunque advirtió que continuarán apareciendo nuevas noticias falsas.
La titular del Ejecutivo sostuvo que existen medios y grupos políticos en Estados Unidos que han mantenido una postura crítica hacia los gobiernos de la transformación desde la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Agregó que cuenta con elementos que respaldan su percepción sobre la existencia de una estrategia coordinada para influir en la opinión pública y en el debate político nacional.
Asimismo, reiteró que su gobierno busca mantener una relación de respeto, cooperación y diálogo con Estados Unidos, especialmente en temas de seguridad, migración y comercio. En ese sentido, enfatizó que la comunicación con autoridades estadounidenses se mantiene abierta y que ambas naciones continúan trabajando de manera conjunta en asuntos de interés común.
Las declaraciones de Sheinbaum se producen en un contexto de tensiones derivadas de reportes sobre presuntas investigaciones estadounidenses contra funcionarios mexicanos, así como de debates recientes sobre soberanía, cooperación en seguridad y posibles intentos de injerencia extranjera en los procesos políticos nacionales.