Ciudad de México; 30 de diciembre de 2025. El gobierno de Rusia afirmó que Ucrania intentó atacar con 91 drones de largo alcance una de las residencias oficiales del presidente Vladimir Putin en la región de Nóvgorod, denunciando que fue un “ataque terrorista” que forma parte de lo que Moscú considera una política de agresión de Kiev, aunque no se reportaron daños ni víctimas ya que las defensas antiaéreas rusas derribaron los aparatos, según declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.
Lavrov sostuvo que el supuesto ataque ocurrió durante negociaciones intensas entre Rusia y Estados Unidos para tratar de resolver el conflicto con Ucrania y advirtió que “estas acciones insensatas no quedarán sin respuesta”, anunciando que las fuerzas armadas rusas ya definieron objetivos y tiempos para posibles contraataques y que la postura negociadora de Moscú podría modificarse en respuesta a lo ocurrido.
Por su parte, el presidente ucraniano Volodímir Zelensky negó categóricamente la acusación, calificándola de “mentira” y acusando a Rusia de buscar un pretexto para justificar futuras acciones militares y socavar los avances en las negociaciones de paz con apoyo de Estados Unidos, parte de una estrategia que, dijo, podría contrarrestar el trabajo diplomático conjunto.
El incidente ha generado tensiones diplomáticas adicionales en medio de los esfuerzos internacionales por negociar un alto al fuego, con posturas divergentes entre Moscú y Kiev sobre la veracidad del ataque y su impacto potencial en el proceso de paz, mientras se observa la respuesta de otros países y actores internacionales.