Washington, Estados Unidos, 22 de junio de 2026. Las existencias de la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos descendieron a su nivel más bajo desde principios de la década de los ochenta, en medio de las tensiones energéticas derivadas de los conflictos en Medio Oriente y de las medidas adoptadas por Washington para estabilizar los mercados internacionales de crudo.
De acuerdo con datos oficiales, las reservas han disminuido de manera significativa en los últimos años debido a diversas liberaciones de petróleo autorizadas por el gobierno estadounidense para contener el alza de los precios de los combustibles y responder a episodios de incertidumbre en el suministro global.
La reducción ocurre en un contexto particularmente sensible para el mercado energético, marcado por las recientes tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán, así como por las preocupaciones sobre la seguridad de las rutas marítimas por donde transita una parte importante del petróleo mundial.
Especialistas han advertido que el menor nivel de reservas limita el margen de maniobra de Washington ante posibles interrupciones en el suministro internacional o nuevas crisis geopolíticas que afecten la producción y distribución de hidrocarburos.
Pese a ello, autoridades estadounidenses han señalado que mantienen la capacidad de responder a emergencias energéticas y que trabajan en estrategias para reconstruir gradualmente las reservas cuando las condiciones del mercado lo permitan. La situación ha cobrado especial relevancia luego de que el gobierno estadounidense acordara flexibilizar algunas sanciones al petróleo iraní como parte de los esfuerzos diplomáticos para reducir las tensiones en la región y estabilizar los precios internacionales de la energía.