Buenos Aires, Argentina; 12 de febrero de 2026. Cientos de personas que se manifestaban frente al Congreso de Argentina en rechazo a la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei fueron dispersadas por las fuerzas de seguridad en una jornada que derivó en enfrentamientos, uso de gas lacrimógeno y chorros de agua, así como detenciones y una decena de heridos, informaron fuentes periodísticas y agencias internacionales. 

La protesta, convocada por sindicatos como la Confederación General del Trabajo (CGT) y organizaciones sociales, buscaba expresar el rechazo a una reforma que pretende flexibilizar las leyes laborales, facilitar despidos y limitar derechos como la huelga, lo que motivó una fuerte movilización de trabajadores y activistas que se congregaron en las inmediaciones del Palacio Legislativo. 

Durante el desarrollo de la manifestación, algunos manifestantes lanzaron piedras y cócteles molotov, mientras que la policía respondió con gases lacrimógenos, balas de goma y agua a presión para dispersar a los participantes, generando escenas de tensión y disturbios en el centro de la capital argentina que afectaron el tránsito y obligaron a reforzar la seguridad en la zona. 

El debate en el Senado sobre la controvertida reforma laboral continuó en medio de la protesta, poniendo de manifiesto la profunda polarización social y política en torno a las propuestas del gobierno de Milei, que ha defendido las modificaciones como necesarias para modernizar el mercado laboral y atraer inversión, a la vez que enfrenta la persistente oposición de sindicatos y sectores progresistas que consideran que las medidas precarizan las condiciones de trabajo.