Ginebra, Suiza, 7 de agosto de 2026. Un grupo de relatores especiales de la Organización de las Naciones Unidas pidió al gobierno de Estados Unidos cesar la política de hostilidad contra Cuba y advirtió que el endurecimiento de las sanciones económicas podría desencadenar una crisis humanitaria de grandes proporciones, al grado de convertir a la isla en una "Gaza silenciosa". Los expertos señalaron que las medidas coercitivas unilaterales agravan las dificultades económicas y afectan de manera directa el acceso de la población a alimentos, medicamentos, combustible y servicios esenciales.
Los relatores manifestaron su preocupación por las recientes acciones adoptadas por Washington, entre ellas nuevas restricciones económicas y financieras que, afirmaron, incrementan el sufrimiento de la población cubana y obstaculizan la recuperación económica del país. En su pronunciamiento, subrayaron que las sanciones no deben impedir el acceso a derechos fundamentales ni afectar de manera desproporcionada a la población civil.
Los especialistas de Naciones Unidas recordaron que el bloqueo económico impuesto a Cuba ha sido rechazado de manera reiterada por la comunidad internacional y exhortaron a Estados Unidos a cumplir con sus obligaciones en materia de derechos humanos, privilegiando el diálogo y la cooperación en lugar de las medidas coercitivas. También señalaron que el deterioro de las condiciones de vida en la isla ha provocado un aumento en la migración y una mayor vulnerabilidad para amplios sectores de la población.
Finalmente, los relatores hicieron un llamado urgente a la comunidad internacional para evitar que la situación humanitaria continúe agravándose y reiteraron que el respeto a los derechos humanos debe prevalecer por encima de las diferencias políticas, con el objetivo de prevenir una crisis de mayores dimensiones en Cuba.