Ginebra, 17 de febrero de 2026. Informes de la Organización de las Naciones Unidas señalaron este martes que las recientes redadas ordenadas por el expresidente Donald Trump para detener migrantes indocumentados han sido comparadas, por expertos en derechos humanos y organismos internacionales, con las detenciones masivas de japoneses en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, tras el ataque a Pearl Harbor.
En su informe, el organismo internacional advirtió que las operaciones de seguridad promovidas por la administración Trump, en las que se detuvo a miles de personas sin orden judicial clara, despiertan preocupaciones sobre discriminación, ruptura de lazos familiares y posibles abusos de derechos humanos. El paralelo con los hechos de 1942 —cuando ciudadanos y residentes japoneses fueron internados en campos bajo decretos ejecutivos— responde, según expertos, a la escala y naturaleza masiva de las medidas, aunque en un contexto diferente.
Grupos de defensa de los derechos civiles han señalado que la protección de migrantes y comunidades vulnerables es un principio fundamental del derecho internacional, y han pedido mayor supervisión y controles para que las acciones de las autoridades estadunidenses cumplan con el respeto a las libertades y garantías individuales.
La ONU también subrayó en su pronunciamiento que el contexto histórico de las internaciones de japoneses durante la Segunda Guerra Mundial dejó una huella profunda en la comprensión de derechos civiles en ese país, por lo que cualquier comparación debe tomarse con cautela, pero también como un recordatorio de la necesidad de salvaguardar derechos básicos incluso en situaciones de crisis.
Diversos organismos han instado a las autoridades a garantizar la transparencia en las redadas y a asegurar que la aplicación de la ley se dé con pleno respeto al debido proceso y sin discriminación por origen étnico, nacionalidad o estatus migratorio.
El debate internacional sobre las políticas migratorias estadunidenses ha vuelto a colocarse en la agenda de organismos multilaterales, que reclaman un enfoque que priorice los derechos humanos y la cooperación internacional para enfrentar los desafíos migratorios sin recurrir a acciones que puedan “revivir capítulos oscuros” de la historia.
El reporte se da en medio de un aumento sostenido de personas en situación irregular en la frontera, lo que ha generado presión política interna en Estados Unidos y llamado la atención de defensores de migrantes en todo el continente.