Ciudad de México, 16 de febrero de 2026. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dio a conocer este lunes una serie de nuevos lineamientos con la finalidad de combatir los elevados precios de boletos para conciertos y presentaciones masivas, una medida que busca proteger a los consumidores y promover una mayor transparencia en la oferta de eventos culturales y de entretenimiento.

Los lineamientos incluyen acciones para regular prácticas de reventa, evitar la especulación de precios y asegurar que los compradores puedan adquirir boletos a un costo justo, sin cargos ocultos ni prácticas que distorsionen el mercado. La Profeco detalló que estas medidas se aplicarán tanto a promotores y organizadores de eventos como a plataformas de venta y reventa en línea.

Dentro de las nuevas directrices se contempla la obligación de publicar precios base claros y desglosados, informar sobre todos los cargos adicionales desde el inicio del proceso de compra, y sancionar prácticas que inflen artificialmente los costos, como la creación de categorías de boletos con ventajas mínimas o la limitación injustificada de accesos a preventas.

La Profeco explicó que estas acciones se derivan de la alta preocupación ciudadana por los costos excesivos de acceso a conciertos, sobre todo de artistas internacionales y eventos masivos, donde el uso de intermediarios y sistemas de reventa ha provocado que los usuarios paguen cifras muy por encima del precio original.

Autoridades de la dependencia señalaron que se trabajará de manera coordinada con otras autoridades y con los organizadores de eventos para implementar mecanismos de supervisión y sanción, y adelantaron que se atenderán quejas y denuncias de consumidores que consideren haber sido afectados por prácticas injustas.

Asimismo, se anunció la realización de campañas informativas para orientar a los usuarios sobre sus derechos al adquirir boletos, cómo identificar prácticas abusivas y cómo interponer quejas formales ante la Profeco.

Con esta iniciativa, la Profeco busca equilibrar el acceso a espectáculos y proteger el bolsillo de los consumidores, atendiendo una demanda creciente de la sociedad para que el disfrute cultural y artístico no se vea limitado por precios injustamente altos.