Monterrey, Nuevo León; 27 de noviembre de 2025. Los alcaldes de Monterrey y San Nicolás de los Garza presentaron ante el Congreso de Nuevo León una solicitud formal para modificar los límites territoriales entre ambas demarcaciones, con el propósito de ceder un terreno que servirá para la construcción del nuevo estadio del club Tigres. 

El acuerdo consiste en transferir aproximadamente 33 mil metros cuadrados de Monterrey a San Nicolás, en un área ubicada sobre el corredor de la avenida Manuel L. Barragán. Este cambio fue aprobado por el Cabildo de Monterrey, como primer paso administrativo para viabilizar el proyecto.

El alcalde de Monterrey destacó que la cesión del terreno representa una inversión importante para la ciudad, tanto por la obra en sí como por la derrama económica que generará durante la construcción y cuando el estadio esté en funcionamiento. El edil de San Nicolás agregó que el municipio asumirá los trámites necesarios y trabajará en coordinación con las autoridades para agilizar permisos y adecuaciones urbanas. 

El dictamen remitido al Congreso indica que el terreno cedido comprende una franja de mil 557.30 metros lineales, con colindancias específicas que deben ser actualizadas oficialmente ante el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). 

Las autoridades municipales señalaron que este ajuste territorial responde a una solicitud previa de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), institución que impulsa el proyecto del nuevo estadio en colaboración con la empresa constructora encargada, a fin de dar certeza legal y catastral al predio. 

Este cambio en la delimitación representa un paso clave para que el proyecto del estadio deje de ser un anuncio y se convierta en una obra concreta: según los alcaldes, con la aprobación legislativa podría iniciarse la planeación formal en los próximos meses. 

Para los municipios implicados, la redefinición de límites y la cesión del terreno no sólo favorece al desarrollo deportivo, sino que también se plantea como un motor de desarrollo urbano, económico y de infraestructura, con posibles beneficios para el área metropolitana en su conjunto.

Ahora corresponde al Congreso de Nuevo León analizar la solicitud y, en su caso, aprobar la modificación territorial. Si recibe luz verde, el proyecto del nuevo estadio de Tigres —ubicado estratégicamente entre ambos municipios— podría iniciar su fase de desarrollo con respaldo legal y administrativo.