Ciudad de México, 24 de febrero de 2026. Madres y padres de familia expresaron su respaldo a las iniciativas que buscan restringir la portación y uso de teléfonos celulares, así como el acceso a redes sociales, en escuelas de nivel básico públicas y privadas, al considerar que los efectos negativos de estos dispositivos están ampliamente documentados.

En distintos planteles de alcaldías como Iztacalco, Iztapalapa y Álvaro Obregón, el uso de celulares en clase ya está prohibido o, en algunos casos, los estudiantes no los llevan debido a la falta de Internet en las escuelas. Sin embargo, en la primaria Acamapichtli, ubicada en la colonia Agrícola Pantitlán, padres de familia señalaron que muchos niños cuentan con teléfono propio desde primer grado y lo utilizan a diario para tareas, videojuegos y redes sociales.

Algunos padres advirtieron que este uso extendido ha generado dependencia, desconexión social e incluso casos de violencia digital. Por ello, consideraron que una regulación permitiría que las y los estudiantes se concentren más en actividades escolares y de convivencia.

No obstante, el director de la primaria Guadalupe Ceniceros de Zavaleta, Julio César Pérez Cortés, señaló que legislar sobre el tema sin conocer la realidad de los planteles puede ser un error, ya que en muchas escuelas persisten carencias como falta de salas de cómputo, Internet deficiente y escasa capacitación docente para el uso pedagógico de la tecnología.

Especialistas también llamaron a analizar el problema desde una perspectiva educativa. Miriam Martínez, doctora en Educación por la Universidad Iberoamericana, indicó que una prohibición total de los dispositivos móviles no resuelve el problema de fondo y subrayó la importancia de fortalecer la alfabetización digital y la formación de docentes, así como orientar a padres y estudiantes sobre el uso responsable de la tecnología.