Ginebra, 17 de febrero de 2026. El abuso sistemático de mujeres y niñas por parte del financista estadounidense Jeffrey Epstein, así como la participación de redes vinculadas a su entorno, fue calificado este martes por la Organización de las Naciones Unidas como delitos contra la humanidad, en un informe en el que se documentan patrones extendidos de explotación sexual y trata de personas que vulneraron derechos humanos de manera extrema.
El documento, elaborado por expertos independientes de la ONU, sostiene que las acciones delictivas desarrolladas por Epstein y colaboradores constituyen una violación grave de normas internacionales, al involucrar abusos repetidos y sistemáticos sobre víctimas vulnerables, muchas de ellas menores de edad, en distintos lugares del mundo.
La evaluación destaca que las prácticas de explotación no sólo implicaron agresiones físicas y sexuales, sino también la construcción de redes para el reclutamiento, transporte y control de víctimas, con el uso de coerción psicológica, económica y social. Estos elementos, según el informe, permiten configurar la tipificación como delitos contra la humanidad bajo los criterios del derecho internacional.
Organismos defensores de los derechos de las mujeres y niñas aplaudieron la calificación de la ONU, al afirmar que reconoce la magnitud de la violencia sufrida por las víctimas y subraya la necesidad de rendición de cuentas para quienes facilitaron, encubrieron o se beneficiaron de estos actos. La comunidad internacional ha insistido en que la lucha contra la impunidad exige investigaciones exhaustivas y la colaboración entre múltiples jurisdicciones.
La ONU reiteró en su informe que la protección de los derechos humanos debe ser prioritaria en todos los sistemas de justicia, y que los mecanismos de prevención y atención a víctimas deben fortalecer las capacidades estatales y de la sociedad civil para evitar que situaciones similares se repitan.
Asimismo, el informe condena la complicidad de individuos e instituciones que pudieron conocer o estar al tanto de las actividades de Epstein, sin haber actuado para detenerlas o denunciarlas, lo que según los expertos de la organización contribuyó a la persistencia de la violencia.
La divulgación de este pronunciamiento internacional llega en un momento en que varios países han intensificado sus esfuerzos por combatir la trata de personas y mejorar los marcos legales para sancionar la explotación sexual, reforzando la cooperación internacional en materia judicial y de derechos humanos.
Este llamado de la ONU a reconocer y sancionar los abusos como delitos contra la humanidad busca no solo justicia para las víctimas, sino también una transformación de las respuestas institucionales frente a crímenes de esta naturaleza.