Ciudad de México, 18 de mayo de 2026. La Organización Internacional del Trabajo y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia advirtieron que alrededor de 138 millones de niñas, niños y adolescentes en el mundo se encuentran en situación de trabajo infantil, una problemática que continúa afectando gravemente el desarrollo, la educación y la integridad de millones de menores.
En un informe conjunto presentado previo al Día Mundial contra el Trabajo Infantil, ambos organismos señalaron que, aunque en los últimos años se registró una reducción gradual en las cifras globales, el problema sigue siendo alarmante, especialmente en regiones marcadas por la pobreza, los conflictos armados y las crisis económicas. La mayoría de los menores afectados realiza actividades peligrosas que ponen en riesgo su salud física y mental.
La OIT y Unicef explicaron que millones de menores trabajan en sectores como la agricultura, el comercio informal, la minería y actividades domésticas, muchas veces sin acceso a educación ni condiciones mínimas de protección. Además, alertaron que fenómenos como la inflación, los desplazamientos forzados y el impacto del cambio climático podrían agravar la situación en distintas partes del mundo.
Los organismos internacionales hicieron un llamado a los gobiernos para fortalecer políticas públicas enfocadas en la protección social, el acceso a la educación y la generación de empleos dignos para adultos, al considerar que estas medidas son fundamentales para prevenir que niñas y niños ingresen prematuramente al mercado laboral. También pidieron reforzar la cooperación internacional para erradicar las peores formas de explotación infantil.