Ciudad de México, 6 de junio de 2026.- México se ha consolidado como una voz relevante y fuerte en medio de las actuales crisis globales, afirmó Allegra Baiocchi, coordinadora residente del Sistema de las Naciones Unidas en México, durante un encuentro con integrantes del Senado de la República. La funcionaria destacó el papel activo que desempeña el país en las discusiones sobre el futuro del organismo internacional y en la defensa de principios como el multilateralismo, la cooperación internacional y la paz. 

Baiocchi señaló que la Organización de las Naciones Unidas atraviesa un proceso de reflexión y reforma denominado ONU-80, con el que busca definir el rumbo de la institución para las próximas décadas. En este contexto, subrayó que México, como país fundador de la ONU, participa de manera destacada en los trabajos encaminados a fortalecer y modernizar al organismo frente a los desafíos actuales. 

La representante de Naciones Unidas recordó que el año pasado se firmó un nuevo marco de cooperación entre la ONU y el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, con el respaldo del Senado, por lo que llamó a desarrollar un plan de trabajo que permita aterrizar los objetivos de ese acuerdo dentro de la agenda de transformación impulsada por la organización internacional. 

Durante la reunión, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, destacó que la ONU surgió tras uno de los momentos más dolorosos de la historia mundial y que, a ocho décadas de su creación, resulta indispensable impulsar esfuerzos de renovación que le permitan responder con eficacia a los retos contemporáneos. Asimismo, reiteró el compromiso de México con la autodeterminación de los pueblos, la construcción de la paz y el fortalecimiento del sistema multilateral. 

Por su parte, el senador Alejandro Murat, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, consideró que el principal desafío de Naciones Unidas es recuperar su eficacia en un escenario internacional marcado por conflictos geopolíticos, fenómenos migratorios, problemas ambientales y desastres naturales. Coincidió en que el espíritu que dio origen al organismo sigue vigente y debe orientar las acciones de los países miembros para enfrentar los desafíos globales. 

Al concluir el encuentro, el Senado reiteró su disposición para seguir colaborando con Naciones Unidas en la promoción de los derechos humanos, el desarrollo sostenible y la paz internacional, en momentos en que el mundo enfrenta una creciente complejidad política y social.