Ciudad de México, 25 de junio de 2026. La Selección Mexicana escribió una página histórica al derrotar por 3-0 a República Checa y completar, por primera vez en una Copa del Mundo, una fase de grupos con paso perfecto, al sumar tres victorias en tres partidos y sin recibir un solo gol. 

El conjunto dirigido por Javier Aguirre dominó el encuentro disputado en el Estadio Ciudad de México, aunque el marcador se abrió hasta la segunda mitad. Mateo Chávez inauguró la cuenta, Julián Quiñones amplió la ventaja y Álvaro Fidalgo selló la goleada en el tiempo agregado, desatando la euforia de más de 80 mil aficionados que llenaron el inmueble. 

Con este resultado, el Tricolor terminó como líder absoluto del Grupo A con nueve puntos, seis goles a favor y ninguno en contra, superando un registro que no había conseguido ni en los Mundiales de 1970 ni de 1986, cuando México también fue anfitrión. Además, el equipo mantiene viva la ilusión de trascender en el torneo y buscar una actuación histórica en la fase de eliminación directa. 

El partido también tuvo un momento emotivo con el ingreso de Guillermo Ochoa en los minutos finales, recibiendo una ovación del público en lo que podría haber sido su última participación mundialista con la selección nacional. Mientras tanto, la joven promesa Gilberto Mora volvió a destacar con una sólida actuación, confirmando el buen momento de una generación que ha despertado grandes expectativas entre la afición. 

Con el triunfo, México avanzó a los dieciseisavos de final, donde enfrentará a una de las mejores selecciones ubicadas en el tercer lugar de los grupos C, E, F, H o I, con la confianza de llegar a la siguiente ronda tras una fase de grupos histórica.