Nueva York, Estados Unidos, 20 de julio de 2026.- Lionel Messi puso fin a su trayectoria en las Copas del Mundo tras disputar su tercera final mundialista con la selección de Argentina, cerrando una carrera histórica en la que acumuló veintiún goles a lo largo de seis ediciones del torneo, una marca que lo coloca entre los máximos anotadores en la historia de los Mundiales.
El capitán argentino llegó al Mundial de dos mil veintiséis con el objetivo de defender el título conquistado en Catar y lideró nuevamente a la Albiceleste hasta la final, donde enfrentó a España en el MetLife Stadium. Aunque Argentina cayó en el partido por el campeonato, Messi volvió a ser una de las figuras del torneo gracias a sus anotaciones, asistencias y liderazgo dentro del campo.
Con esta participación, el delantero rosarino también igualó el récord de más finales mundialistas disputadas por un futbolista y se convirtió en uno de los pocos jugadores en participar en seis Copas del Mundo, consolidando un legado que incluye el título de campeón en Catar dos mil veintidós, múltiples récords individuales y una trayectoria considerada entre las más exitosas en la historia del futbol internacional.
Más allá del resultado en la final, la despedida de Messi de los Mundiales estuvo marcada por el reconocimiento de aficionados, compañeros y rivales, quienes destacaron el impacto del capitán argentino en una carrera que transformó la historia de la selección albiceleste y dejó una huella imborrable en el futbol mundial.