Ciudad de México, 25 de junio de 2026. Guillermo "Memo" Ochoa se consolidó como uno de los grandes símbolos del futbol mexicano al convertirse en el primer jugador nacional en formar parte de seis Copas del Mundo, una marca histórica que logró pese a no disputar minutos en dos de ellas.
El guardameta fue convocado por primera vez para el Mundial de Alemania 2006, cuando apenas iniciaba su carrera, aunque permaneció en la banca durante toda la competencia. Cuatro años después, en Sudáfrica 2010, volvió a integrar la selección, pero nuevamente no tuvo participación debido a que el titular fue Óscar Pérez.
Fue hasta Brasil 2014 cuando Ochoa alcanzó el reconocimiento internacional gracias a sus memorables actuaciones bajo los tres postes, especialmente en el empate sin goles frente a Brasil, partido en el que realizó una serie de atajadas que le dieron proyección mundial y lo convirtieron en uno de los porteros más destacados del torneo.
El arquero también defendió la portería mexicana en Rusia 2018 y Catar 2022, consolidándose como referente de la selección nacional durante más de una década. En el Mundial de 2026, celebrado en México, Estados Unidos y Canadá, Javier Aguirre decidió darle minutos en el cierre del encuentro ante República Checa, permitiéndole despedirse en la cancha ante la afición mexicana y convertirse oficialmente en el primer futbolista mexicano presente en seis ediciones mundialistas.
Aunque solo disputó cuatro de los seis Mundiales en los que fue convocado, la trayectoria de Ochoa lo coloca entre el reducido grupo de futbolistas con más participaciones en la máxima justa del futbol y lo confirma como uno de los grandes referentes en la historia de la Selección Mexicana.