La Paz, Bolivia; 23 de diciembre de 2025. Miles de obreros, entre ellos mineros y sectores sociales organizados, se manifestaron ayer en el centro de La Paz y en otras ciudades del país para protestar contra la decisión del gobierno del presidente Rodrigo Paz de eliminar el subsidio a los combustibles, una medida que elevó de manera significativa el precio de la gasolina y el diésel tras casi dos décadas de subsidio estatal.
Los protestantes, convocados en gran parte por la Central Obrera Boliviana (COB) y sindicatos afines, marcharon con consignas exigiendo la derogación del decreto que eliminó la subvención y acusaron al gobierno de favorecer a “empresarios” y castigar a los sectores populares; durante las movilizaciones algunos accesos a la Plaza Murillo fueron bloqueados por la policía para impedir que los manifestantes llegaran al Palacio de Gobierno, mientras que en El Alto se reportaron bloqueos de avenidas y carreteras en varias regiones.
El paro obrero y las manifestaciones se dieron en un contexto en el que los transportistas mayoritarios alcanzaron un acuerdo con autoridades para desactivar parcialmente la protesta en ese sector, aunque los mineros y otras organizaciones sociales advirtieron que continuarán las acciones hasta que se revierta el fin del subsidio, que según el gobierno era insostenible por el enorme gasto fiscal que implicaba.