Milán, Italia; 12 de febrero de 2026. En los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026, los drones han cobrado un papel destacado en las retransmisiones de las competencias al proporcionar imágenes dinámicas y cercanas que siguen a los atletas a gran velocidad, ofreciendo a los espectadores perspectivas inéditas de disciplinas como esquí, bobsleigh y luge.
Los aparatos, conocidos como drones de vista subjetiva o FPV (first-person view), son utilizados por Olympic Broadcasting Services para acompañar a los competidores mientras se deslizan por las pistas a más de 140 km/h, lo que permite capturar planos que hacen sentir al público que está directamente detrás de los atletas sin necesidad de instalar múltiples cámaras fijas en cada curva.
Pilotados por expertos mediante cascos y mandos, estos drones han transformado la manera en que se graba y se transmite el deporte, reduciendo la dependencia de cámaras tradicionales y ampliando el abanico de ángulos de cámara disponibles para las cadenas televisivas que difunden los Juegos.
A pesar de las nuevas oportunidades visuales, su uso también ha generado debate en redes y entre aficionados, algunos de los cuales señalan el zumbido característico de los drones en las transmisiones en vivo como una distracción, aunque hasta ahora no se reportan quejas oficiales de parte de los atletas respecto a su presencia durante las pruebas.