Ciudad de México; 30 de diciembre de 2025. En menos de 500 días de la denominada “guerra en Sinaloa” entre facciones del Cártel de Sinaloa, Los Chapitos han perdido alrededor del 80% de sus principales caudillos, ya sea por asesinatos en enfrentamientos con grupos rivales, detenciones por parte de las fuerzas de seguridad o fugas, según un análisis de la situación criminal en la región que refleja el debilitamiento de la estructura de mando de esta organización. 

Entre las bajas más recientes que han marcado la pérdida acelerada de liderazgo están las detenciones de operadores financieros clave en Jalisco y los asesinatos de encargados de seguridad y suministro de armas, lo que ha debilitado el flujo de recursos y la capacidad de combate de Los Chapitos frente a sus adversarios, incluidos grupos rivales como La Mayiza y las constantes acciones de las autoridades.

La reducción significativa de los caudillos históricos que apoyaban a Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar ha dejado a la facción con pocos líderes experimentados, obligando a confiar cada vez más en parientes y operadores menos probados, lo que podría alterar el equilibrio de poder dentro del narcotráfico en Sinaloa y favorecer a otras organizaciones en el contexto de la violencia que persiste en la entidad. 

Analistas de seguridad señalan que esta pérdida de liderazgo ocurre en medio de una guerra interna que lleva casi un año y medio y que ha implicado enfrentamientos armados, traiciones y presiones tanto de cárteles rivales como de operativos de seguridad, lo que ha resultado en un cambio de guardia dentro de la estructura criminal y un posible reajuste del panorama delictivo en el norte del país.