París, Francia, 24 de abril de 2026. A menos de dos meses del inicio del Mundial de 2026, una creciente ola de lesiones entre futbolistas de alto nivel ha encendido la preocupación en selecciones y aficionados, al poner en riesgo la participación de varias de sus principales figuras.
Jugadores como Lamine Yamal, el brasileño Estêvão y el argentino Cristian “Cuti” Romero se encuentran entre los casos más recientes que generan incertidumbre, ya que sus lesiones los colocan como duda o los obligan a llegar con lo justo a la justa mundialista.
A esta lista se suman otros futbolistas que ya han sido descartados, como el francés Hugo Ekitiké, el alemán Serge Gnabry y el brasileño Rodrygo, lo que refleja el impacto físico acumulado tras una temporada exigente en el futbol europeo.
El caso de Yamal ha generado especial atención, luego de confirmarse una lesión muscular que lo dejará fuera del cierre de temporada con el Barcelona, aunque existe optimismo sobre su recuperación a tiempo para el Mundial.
Especialistas y reportes coinciden en que la sobrecarga de partidos, la falta de recuperación adecuada y la intensidad del calendario han contribuido al incremento de lesiones, lo que podría afectar el nivel competitivo del torneo.
Ante este panorama, la “enfermería” del futbol internacional continúa creciendo, alimentando la preocupación de que el Mundial de 2026 podría disputarse sin varias de sus figuras más destacadas o con jugadores que no lleguen en plenitud física.