Tel Aviv, 3 de agosto de 2026.- El gobierno de Israel rechazó retirar sus tropas de la Franja de Gaza antes de que Hamás entregue completamente sus armas, fijando esta condición como uno de los puntos centrales para avanzar hacia el fin definitivo del conflicto. La postura fue dada a conocer mientras continúan las gestiones diplomáticas para alcanzar un acuerdo de alto al fuego permanente.

Las autoridades israelíes sostuvieron que la desmilitarización total de Hamás es indispensable para garantizar la seguridad del país y evitar un nuevo ciclo de enfrentamientos. En ese sentido, insistieron en que cualquier retiro de las fuerzas israelíes deberá realizarse únicamente después de que el grupo palestino entregue su arsenal y deje de representar una amenaza militar.

La posición de Tel Aviv contrasta con las exigencias de Hamás, que ha condicionado el desarme a la retirada completa del ejército israelí del territorio palestino. Esta diferencia continúa siendo el principal obstáculo para concretar el acuerdo impulsado por mediadores internacionales, entre ellos Qatar, Egipto y Estados Unidos, quienes mantienen contactos con ambas partes para intentar poner fin a la guerra.

Mientras las negociaciones siguen en marcha, la comunidad internacional mantiene la presión para alcanzar un entendimiento que permita detener las hostilidades, facilitar el ingreso de ayuda humanitaria y avanzar hacia una solución política que garantice la estabilidad en la región, aunque las diferencias sobre el desarme y la retirada militar mantienen estancadas las conversaciones.