Tel Aviv, Israel, 21 de marzo de 2026. Irán lanzó una serie de misiles contra la ciudad de Dimona, en el sur de Israel, donde se localiza una de las principales instalaciones vinculadas al programa nuclear israelí, en una escalada significativa del conflicto en Medio Oriente.
De acuerdo con reportes internacionales, el ataque dejó decenas de personas heridas y provocó daños en infraestructura, incluido el colapso de un edificio tras el impacto de uno de los proyectiles.
El gobierno iraní señaló que la ofensiva fue una respuesta a bombardeos previos contra su planta nuclear en Natanz, en el contexto de la confrontación militar que se ha intensificado en las últimas semanas entre ambos países.
Autoridades israelíes confirmaron que los sistemas de defensa intentaron interceptar los misiles, aunque algunos lograron impactar en territorio, por lo que ya se abrió una investigación para determinar posibles fallas en los mecanismos de protección aérea.
El ataque forma parte de una escalada más amplia que incluye ofensivas en distintos puntos de la región, con intercambios de ataques entre Irán, Israel y otros actores, lo que ha elevado la preocupación internacional por un conflicto de mayor alcance.
En tanto, servicios de emergencia y fuerzas de seguridad se mantienen desplegados en las zonas afectadas, mientras continúan las evaluaciones de daños y la atención a los heridos tras uno de los episodios más tensos del conflicto reciente.