Ciudad de México, 24 de junio de 2026. La inflación en México continuó su trayectoria de desaceleración durante la primera quincena de junio y se ubicó en una tasa anual de 3.55 por ciento, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Con este resultado, el indicador acumuló seis quincenas consecutivas a la baja y se acercó aún más al objetivo de estabilidad de precios establecido por el Banco de México. 

De acuerdo con el reporte del organismo, el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró una disminución quincenal de 0.11 por ciento, un comportamiento inusual para un periodo similar y que estuvo impulsado principalmente por la reducción en los precios de diversos productos agropecuarios, así como de algunos bienes manufacturados. 

Entre los productos que más redujeron su precio destacaron el jitomate, el chile poblano, el chile serrano, la uva, el huevo y los plátanos. También se observaron bajas en automóviles y tenis. En contraste, algunos bienes y servicios mostraron incrementos importantes, como el aguacate, el transporte aéreo, los hoteles y los paquetes turísticos, en parte asociados al aumento de la demanda derivada del Mundial de Futbol 2026. 

El componente subyacente, que refleja la tendencia de mediano y largo plazo de la inflación, registró un aumento anual superior al cuatro por ciento, impulsado por el encarecimiento de mercancías y servicios. Sin embargo, la inflación no subyacente mostró una marcada desaceleración gracias a la disminución de los precios de frutas y verduras. 

Analistas señalaron que la cifra fue mejor a la prevista por el mercado y fortalece las expectativas de estabilidad monetaria en el corto plazo. Además, el dato mantiene a la inflación dentro del rango objetivo del Banco de México, lo que representa una señal favorable para la economía nacional después de varios meses de presiones sobre los precios.