Ciudad de México, 5 de agosto de 2026. Una nueva controversia sacude a la FIFA luego de que surgieran versiones que señalan que su presidente, Gianni Infantino, habría ofrecido a Marruecos la posibilidad de albergar la final de la Copa del Mundo de dos mil treinta a cambio de obtener respaldo político dentro del organismo. La información ha intensificado las críticas contra el dirigente, quien enfrenta crecientes cuestionamientos por la forma en que ha conducido la organización en los últimos años.
De acuerdo con los señalamientos, la supuesta propuesta formaría parte de una estrategia para fortalecer la posición de Infantino dentro de la FIFA mediante el apoyo de federaciones nacionales, en un contexto marcado por las tensiones entre el organismo y diversas ligas, clubes y asociaciones europeas que han exigido una reforma en su sistema de gobernanza.El Mundial de dos mil treinta será organizado de manera conjunta por España, Portugal y Marruecos, mientras que los partidos inaugurales se disputarán en Uruguay, Argentina y Paraguay como parte de la conmemoración del centenario de la primera Copa del Mundo. Sin embargo, la sede de la final aún no ha sido anunciada oficialmente por la FIFA, lo que ha alimentado las especulaciones sobre posibles negociaciones internas.Hasta el momento, la FIFA no ha confirmado las versiones ni ha emitido una postura oficial respecto a las acusaciones. No obstante, el caso incrementa la presión sobre Gianni Infantino, cuya gestión enfrenta un creciente escrutinio por decisiones relacionadas con la gobernanza del futbol internacional y el manejo de los principales torneos organizados por el organismo.