Ciudad de México, 6 de mayo de 2026. El gobierno federal pondrá en marcha el Plan México–Azúcar Nacional con el propósito de respaldar al sector cañero ante la crisis provocada por el aumento de importaciones de alta fructosa y el desplazamiento del azúcar de caña mexicana en el mercado nacional.
La estrategia fue abordada durante una reunión encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum con representantes de la agroindustria azucarera, integrantes de la Unión Nacional de Productores de Caña de Azúcar, dirigentes sindicales del sector y autoridades federales relacionadas con el campo y la producción alimentaria. Entre las acciones planteadas se contempla invitar a empresas nacionales a utilizar azúcar de caña mexicana en lugar de edulcorantes industriales.
El plan también considera establecer una diferenciación en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios con base en criterios de salud y origen de los productos, distinguiendo entre edulcorantes industrializados, naturales y no calóricos. Asimismo, se prevé reforzar controles a las importaciones de azúcar, combatir el contrabando y evitar triangulaciones comerciales que afecten a los productores nacionales.
De acuerdo con la Unión Nacional de Cañeros CNPR, la agroindustria azucarera representa entre 9 y 12 por ciento del Producto Interno Bruto agropecuario y genera cerca de 500 mil empleos directos y 2.5 millones indirectos en el país. Sin embargo, el sector ha resentido una reducción de más de 80 por ciento en la cuota de exportación hacia Estados Unidos durante los últimos años, mientras que las importaciones de alta fructosa crecieron 35 por ciento.