Foxborough, Massachusetts, 9 de julio de 2026. La selección de Francia confirmó su candidatura al título de la Copa Mundial al vencer dos goles por cero a Marruecos en los cuartos de final, resultado que le otorgó el boleto a las semifinales del torneo, donde enfrentará al ganador del duelo entre España y Bélgica. 

El conjunto dirigido por Didier Deschamps encontró resistencia durante gran parte del encuentro, con un Marruecos ordenado en defensa y respaldado por las intervenciones del guardameta Yassine Bounou. Incluso, Kylian Mbappé desperdició un penal en la primera mitad, pero el delantero francés mantuvo su protagonismo y terminó marcando el primer tanto con un disparo colocado que rompió el equilibrio del partido. 

Apenas unos minutos después, Ousmane Dembélé amplió la ventaja tras una jugada colectiva que dejó sin opciones a la defensa marroquí, sentenciando el encuentro y asegurando la clasificación de los campeones del mundo de dos mil dieciocho a una nueva semifinal mundialista. 

Francia controló el desarrollo del partido gracias a su dominio del balón, la velocidad de sus atacantes y la solidez defensiva, limitando las oportunidades de un Marruecos que nunca dejó de competir, pero que apenas pudo generar peligro sobre la portería defendida por Mike Maignan. 

Con este triunfo, la selección francesa alcanzó su tercera semifinal consecutiva en una Copa del Mundo y mantiene vivas sus aspiraciones de conquistar un nuevo campeonato. Por su parte, Marruecos se despidió del torneo dejando una destacada actuación y consolidándose como una de las selecciones más competitivas del futbol africano.