Ciudad de México; 14 de diciembre de 2025. La convocatoria a una nueva marcha impulsada por grupos que se autodenominan de la Generación Z volvió a registrar una participación mínima, sin lograr concentrar a un número significativo de personas en los puntos anunciados para la movilización.
De acuerdo con reportes en el lugar, la asistencia fue reducida y no se observó una presencia masiva de jóvenes, pese a la difusión previa realizada en redes sociales y plataformas digitales durante los días previos al llamado.
La movilización tenía como objetivo expresar inconformidades políticas y sociales, aunque no logró articular demandas claras ni un liderazgo visible que cohesionara a los asistentes o despertara mayor interés entre el público al que iba dirigida.
Autoridades capitalinas señalaron que la escasa afluencia permitió que la jornada transcurriera sin incidentes, por lo que no fue necesario desplegar operativos especiales de seguridad más allá de la vigilancia habitual.
Este nuevo intento se suma a convocatorias anteriores que tampoco lograron impacto relevante, lo que ha generado cuestionamientos sobre la capacidad de organización y representatividad de los grupos que promueven estas movilizaciones.
Analistas consideran que la falta de un programa definido, así como la dispersión de mensajes y objetivos, ha limitado la posibilidad de que estas marchas conecten con un sector amplio de la juventud.
En redes sociales, el resultado de la convocatoria generó reacciones encontradas, con críticas por la baja participación y señalamientos sobre la distancia entre la actividad digital y la movilización en el espacio público.
El reiterado fracaso de estas convocatorias abre el debate sobre las nuevas formas de participación política juvenil y los retos que enfrentan los movimientos que buscan trascender del ámbito virtual a la acción colectiva.