Nueva York; 6 de diciembre de 2025. Un exfuncionario de alto rango de la DEA (Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos) fue formalmente acusado este viernes de conspirar para lavar millones de dólares presuntamente vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), además de ofrecer apoyo logístico y armado. El acusado, identificado como Paul Campo, habría actuado junto con otro individuo, Robert Sensi, en una operación encubierta realizada por autoridades norteamericanas.
De acuerdo con la acusación, Campo y Sensi lavaron inicialmente 750 000 dólares que creían provenían del narcotráfico, convirtiéndolos en criptomonedas, y acordaron ampliar esa operación hasta alcanzar los 12 millones de dólares para beneficiar al CJNG.
Además del lavado de dinero, se les imputa conspiración para distribuir drogas, narcoterrorismo y proporcionar material de apoyo —lo que incluiría la obtención de armas de fuego de alto poder, explosivos y equipo militar destinado a fortalecer al cártel.
En la acusación se detalla que el exagente aprovechó su experiencia como subdirector de operaciones financieras de la DEA para presentar distintas formas de blanquear dinero ilícito: inversiones inmobiliarias, tarjetas prepago y contrabando de efectivo, entre otros mecanismos.
La imputación se dio tras una operación encubierta en la que los acusados creyeron estar negociando directamente con miembros del CJNG —aunque en realidad se trataba de un informante que colaboraba con la DEA— lo que permitió recopilar pruebas como grabaciones, transacciones y acuerdos.