Bogotá, 10 de agosto de 2026. En medio de la emergencia provocada por el terremoto que sacudió diversas regiones de Colombia, el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella anunció el reconocimiento de la soberanía de Marruecos sobre la República Árabe Saharaui Democrática, incluido el Sahara Occidental, así como de Israel sobre los Altos del Golán, territorio sirio ocupado por Israel.

En el caso del Sahara Occidental, la cancillería colombiana informó que congelará sus relaciones con la República Árabe Saharaui Democrática y que no mantendrá contactos políticos o diplomáticos, intercambio de misiones ni respaldo a esta entidad en foros multilaterales. El gobierno colombiano argumentó que la decisión busca reorientar y fortalecer sus relaciones con Marruecos.

La cancillería sostuvo que el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el territorio se enmarca en su interpretación del derecho internacional y de las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. También destacó que la nueva relación con Marruecos pretende ampliar la cooperación en áreas como comercio, inversiones, turismo, seguridad alimentaria, desarrollo portuario y conectividad atlántica.

De manera paralela, Colombia reconoció la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, territorio sirio ocupado durante la guerra de mil novecientos sesenta y siete y cuya anexión por parte de Israel no es reconocida por la comunidad internacional. El gobierno colombiano justificó su postura al considerar que el control de la zona es estratégico para la seguridad israelí ante la inestabilidad en Medio Oriente.

El canciller israelí, Gideon Saar, calificó la decisión colombiana como histórica y señaló que el anuncio fue resultado de la reunión que sostuvo recientemente con el presidente De la Espriella. El funcionario afirmó que buscará que otros países se sumen a Estados Unidos y Colombia en el reconocimiento de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán.

El anuncio ocurre pocos días después de que Colombia e Israel restablecieran sus relaciones diplomáticas, suspendidas durante el gobierno de Gustavo Petro debido al conflicto en Gaza. La decisión representa un cambio significativo en la política exterior colombiana hacia Medio Oriente y el norte de África, mientras el país enfrenta simultáneamente las consecuencias del fuerte movimiento telúrico registrado este lunes.