Ciudad del Vaticano, 4 de diciembre de 2025. Una comisión de alto nivel del Vaticano determinó este jueves que las mujeres no deben ser ordenadas como diáconas, decisión que representa un nuevo revés a los reclamos históricos de católicas que aspiraban a ejercer ese ministerio.
El informe final, elaborado por la comisión presidida por el Cardenal Giuseppe Petrocchi, concluye que la evidencia histórica y teológica disponible —junto con la tradición eclesiástica— “descarta la posibilidad de avanzar en la dirección de admitir a mujeres al diaconado entendido como grado del sacramento del Orden”.
Aunque el documento señala que este rechazo no equivale a una prohibición definitiva —ya que la conclusión reconoce que no puede formularse un “juicio definitivo” como en el caso de la ordenación sacerdotal—, de momento la iglesia mantiene su estructura clerical exclusivamente masculina.
El texto sugiere que, en lugar de diaconisas, se explore la creación de nuevos ministerios laicos para mujeres, lo que implica que su participación podría abrirse sólo fuera del marco del clero ordenado.
El anuncio generó ya reacciones. Quienes apoyan la expansión del ministerio femenino lamentaron que la comisión haya optado por mantener la exclusión, pese a que en los primeros siglos del cristianismo existían mujeres llamadas “diaconisas”, aunque con funciones distintas a las de los diáconos varones.
Por su parte, defensores de la tradición celebraron la decisión, argumentando que admitir mujeres al diaconado representaría un cambio teológico profundo y un paso hacia la apertura del sacerdocio femenino, algo que la iglesia ha rechazado consistentemente.
El informe fue hecho público a petición del papa León XIV, lo que sugiere que el tema —al menos por ahora— queda cerrado oficialmente, aunque los voceros de la iglesia no descartan que se mantenga un “estudio prudente y prolongado”.