Washington, Estados Unidos, 24 de febrero de 2026. El gobierno de Estados Unidos ha trasladado más de 150 aeronaves militares a bases en Medio Oriente y Europa, en un movimiento que ocurre en medio de un aumento de las tensiones con Irán.
De acuerdo con reportes basados en imágenes satelitales y seguimiento de vuelos militares, el despliegue forma parte de un reforzamiento significativo de la presencia militar estadunidense en la región tras el estancamiento de negociaciones y el aumento de fricciones diplomáticas.
Las aeronaves han sido ubicadas principalmente en bases estratégicas de Europa y del Medio Oriente, lo que permitiría a Washington mantenerlas fuera del alcance de misiles iraníes y, al mismo tiempo, contar con capacidad para una eventual campaña aérea sostenida si la situación escala.
Analistas consideran que este movimiento constituye uno de los mayores incrementos de poder aéreo de Estados Unidos en la región desde conflictos previos en el Medio Oriente y refleja la presión que la administración estadounidense busca ejercer sobre Teherán en el contexto de negociaciones sobre su programa nuclear.
El despliegue se produce mientras continúan las conversaciones y advertencias entre ambos países, en un escenario internacional que mantiene en alerta a aliados y gobiernos de la región ante la posibilidad de una escalada militar.