Washington, Estados Unidos; 10 de febrero de 2026. Las fuerzas militares de Estados Unidos interceptaron y abordaron el buque petrolero Aquila II en el océano Índico tras seguirlo desde el mar Caribe en una operación que busca hacer cumplir las sanciones y la “cuarentena” marítima impuesta por la administración estadounidense contra embarcaciones vinculadas al transporte de crudo sancionado, especialmente con origen o destino en Venezuela. El Departamento de Defensa señaló que la interdicción se llevó a cabo sin incidentes dentro del área de responsabilidad del Comando Indo-Pacífico y que la acción se enmarca en los esfuerzos de Washington para impedir que estos buques burlen las restricciones y continúen sus operaciones fuera de las aguas del Caribe. 

De acuerdo con los informes, el Aquila II, que navegaba fuera de cumplimiento de las limitaciones establecidas por Estados Unidos, fue rastreado por miles de kilómetros mientras se desplazaba fuera de la región caribeña antes de ser interceptado en aguas del océano Índico. Las autoridades estadounidenses han enfatizado que estas medidas buscan asegurar que las sanciones sobre transporte de petróleo sancionado sean respetadas globalmente y evitar el flujo de crudo que desafía las restricciones, reforzando el mensaje de que embarcaciones que intenten evadir controles serán rastreadas y detenidas aun fuera de jurisdicciones tradicionales. 

La operación forma parte de un contexto más amplio en el que Washington ha intensificado su presión sobre los envíos de petróleo vinculados a países bajo sanciones, así como sobre buques que emplean prácticas como banderas falsas o desactivación de sistemas de seguimiento para evadir los bloqueos y continuar sus actividades en mercados internacionales.