Ciudad de México, 8 de junio de 2026.- El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) rechazó que los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, cuenten con permisos especiales para ingresar o permanecer en territorio estadunidense, como se había señalado en versiones periodísticas difundidas durante los últimos días.
La aclaración surgió luego de que diversos reportes afirmaran que ambos mandatarios estatales podían entrar a Estados Unidos mediante una autorización especial conocida como parole, un mecanismo discrecional que permite a extranjeros ingresar o permanecer temporalmente en ese país sin visa bajo determinadas circunstancias relacionadas con interés público, seguridad nacional o cooperación con autoridades.
De acuerdo con información obtenida mediante solicitudes de transparencia citadas por medios de comunicación, el DHS respondió que ni Francisco Alfonso Durazo Montaño ni Américo Villarreal Anaya han sido beneficiarios de ese tipo de autorización especial. La respuesta contradice versiones que vinculaban a ambos gobernadores con investigaciones de autoridades estadounidenses y que sugerían que podían cruzar la frontera bajo un esquema distinto al de una visa tradicional.
La polémica surgió después de reportajes publicados en medios estadounidenses que señalaron presuntas investigaciones sobre varios funcionarios mexicanos y la supuesta cancelación o restricción de visas a algunos gobernadores. Tanto Durazo como Villarreal han rechazado los señalamientos y negado cualquier vínculo con actividades ilícitas. En el caso del mandatario tamaulipeco, incluso mostró públicamente su visa para desmentir las acusaciones.
Desde el gobierno federal, la presidenta Claudia Sheinbaum ha sostenido que existe una campaña impulsada por sectores de la ultraderecha de México y Estados Unidos para desacreditar a su administración y a integrantes de la Cuarta Transformación. La mandataria ha pedido que cualquier acusación sea respaldada con pruebas y ha cuestionado las filtraciones relacionadas con supuestas investigaciones contra funcionarios mexicanos.
La respuesta oficial del DHS añade un nuevo elemento al debate sobre las versiones difundidas en torno a los gobernadores fronterizos y ocurre en medio de una creciente tensión política por los reportes sobre revocaciones de visas y presuntas indagatorias de autoridades estadounidenses contra figuras de la vida pública mexicana.