La Habana, 18 de febrero de 2026. La persistente crisis de abastecimiento de combustible en Cuba está afectando de manera significativa al ya debilitado sector del turismo extranjero, advirtieron autoridades del país y operadores turísticos en medio de una caída en la llegada de visitantes y un debilitamiento de la infraestructura de servicios.

La escasez de combustibles para transporte terrestre y marítimo ha provocado reducciones de rutas, limitaciones en el traslado de turistas entre destinos y afectaciones en excursiones programadas, señalaron empresarios del ramo, quienes subrayaron que esta situación limita la capacidad de la isla para competir con otras naciones del Caribe en materia turística.

Autoridades cubanas, citadas por medios locales, han reconocido que la escasez energética —causada por restricciones de importación de petróleo, dificultades logísticas y tensiones geopolíticas— ha generado interrupciones en servicios hoteleros, traslados desde aeropuertos y actividades recreativas que dependen de combustible para su operación.

Empresarios del sector explicaron que algunos hoteles en zonas costeras han tenido que ajustar horarios de recepción y de servicios de transporte interno, mientras agencias de viajes han reprogramado tours y recorridos que antes requerían movilidad constante, lo que ha generado quejas entre visitantes extranjeros y cancelaciones de paquetes turísticos.

Pese a los esfuerzos gubernamentales por priorizar el uso de los combustibles en actividades productivas y de máxima necesidad, el sector turístico —uno de los principales generadores de divisas para la economía cubana— se ha visto afectado de manera directa, coincidieron en señalar operadores nacionales y extranjeros.

Representantes de asociaciones de turismo han advertido que, de no resolverse eficazmente el desabasto energético, Cuba podría perder competitividad frente a otros destinos caribeños, donde la oferta de servicios y la disponibilidad de transporte no enfrentan las mismas limitaciones.

El gobierno cubano ha hecho llamados a la población y al sector empresarial para racionalizar el uso de combustibles, al tiempo que busca soluciones para mejorar el suministro mediante acuerdos internacionales y optimización de recursos, aunque hasta el momento no se ha detallado un plan completo de largo plazo que garantice estabilidad en el abastecimiento.

Analistas económicos han señalado que la crisis del turismo extranjero, sumada a la situación energética, podría agravar los desafíos macroeconómicos que enfrenta la isla, entre ellos la escasez de productos básicos, la inflación y la fuga de profesionales, afectando tanto la economía como la percepción internacional de Cuba como destino turístico.