Milán-Cortina d’Ampezzo, Italia; 9 de febrero de 2026. Los organizadores de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 anunciaron que investigarán la fabricación y calidad de las medallas olímpicas después de que varios atletas denunciaron que sus preseas se han agrietado, astillado o incluso se han desprendido de la cinta poco después de recibirlas tras las ceremonias de premiación, un problema que ha surgido en los primeros días de competencias y que ya ha llamado la atención de deportistas y público. 

Entre los casos reportados están la campeona estadounidense de esquí alpino Breezy Johnson, la patinadora artística Alysa Liu, la esquiadora de fondo sueca Ebba Andersson y el biatleta alemán Justus Strelow, quienes vieron sus medallas dañarse mientras celebraban sus triunfos o incluso desprenderse de la cinta que las sostiene, lo que ha generado preocupación sobre posibles fallas estructurales o en el sistema de sujeción. 

Andrea Francisi, director de operaciones de los Juegos, señaló que están “plenamente conscientes de la situación” y que se trabaja para determinar con exactitud la causa del problema y garantizar que las medallas cumplan con los estándares esperados, ya que representan un momento simbólico y muy significativo para los atletas que las reciben. 

Este tipo de inquietudes no es completamente nuevo en el contexto olímpico, ya que en ediciones anteriores también se habían presentado quejas sobre la calidad o características de las medallas entregadas, aunque la naturaleza y frecuencia de los desperfectos observados en Milán-Cortina ha motivado una revisión detallada por parte de los organizadores y del comité olímpico.