Seúl, 10 de marzo de 2026. Corea del Norte criticó con dureza las maniobras militares conjuntas realizadas por Corea del Sur y Estados Unidos, al calificarlas como un “ensayo bélico” que incrementa la tensión y amenaza la estabilidad en la península coreana. 

A través de un comunicado difundido por medios estatales, Kim Yo Jong —hermana del líder norcoreano Kim Jong Un— condenó los ejercicios militares conocidos como Freedom Shield, al considerar que constituyen una provocación y una demostración de fuerza dirigida contra Pyongyang. 

La funcionaria advirtió que las maniobras podrían provocar “terribles consecuencias” si representan una amenaza directa a la seguridad de Corea del Norte, y reiteró que su país fortalecerá sus capacidades militares como medida de disuasión. 

Los ejercicios militares comenzaron el 9 de marzo y se extenderán durante varios días, con la participación de miles de soldados y operaciones en tierra, mar, aire y otros ámbitos estratégicos, según autoridades estadounidenses y surcoreanas. 

Por su parte, Washington y Seúl han insistido en que estas maniobras tienen carácter defensivo y forman parte de su cooperación militar habitual para garantizar la seguridad en la región. 

Sin embargo, Corea del Norte ha denunciado durante años que este tipo de ejercicios representan un preparativo para una posible invasión, postura que ha contribuido a mantener la tensión militar en la península coreana.